The
name alone merits a visit to Yunquera, although this small white
pueblo on the mountain slopes of the Sierra de las Nieves is so
much more than a destination of idle curiosity. Peace and quiet
rule, splendid views enthral, small specialist shops delight and
most important of all, a warm and friendly reception make the
visitor feel very welcome.
While easily reachable by various routes, such as an excellent,
yet windy road from Coin, a road from Ardales and a delightful
journey past Casarabonela and Alozaina from Alora, it is probably
best to locate this intriguing little town on a map before setting
out.
Several lovely restaurants and bars, including the most hospitable
and music-orientated Los
Amigos, offer ideal watering holes for the weary, thirsty
travellers and for those wishing to spend the night or perhaps
several, there is a hostel and a camping ground just outside of
town.
The history of Yunquera is fascinating.
“We are quite sure of the existence of several Christian
settlements, such as Pereila, Porticate and Yunquera itself, before
the arrival of the Berbers who settled in the VIII Century AD
and made it dependent on the Kora or province of Takurunna, the
capital of which was Ronda. Yunquera appears in texts dealing
with the Christian conquest as one of the towns that capitulated
after the surrender of Ronda in 1845. After the Christian conquest
Muslims and Mudejars were allowed to stay both here and in Mondo,
Guaro, Casarabonela, Tolox, Ojen and Istan.”
The parish church, La Iglesia Parroquial de Nuestra Senora de
la Encarnacion, is one of the largest in the Sierra de las Nieves
district and was built in 1505 in the highest part of the town,
overlooking the remains of the Islamic fortress.
Even more dramatic views of the Sierra de las Nieves can be enjoyed
from the Mirador de Luis Ceballos about 8km from the pueblo.
El
nombre si mismo merece una visita a Yunquera, aún este
pueblo pequeño situado en las montes de la Sierra de las
Nieves es tanto más que un destino de la curiosidad holgazana.
Paz y tranquilidad gobernan, vistas espléndidas embelesan,
tiendas pequeñas especialistas placen y lo importante una
acogida caliente y amable se hacen que los visitas se sientan
muy bienvenidas.
Se puede llegar Yunquera por varios caminos, por ejemplo una carretera
excelente, aún muy tortuosa de Coín, una carretera
de Ardales y un viaje encantador por Casarabonela y Alozaina de
Alora, se necesita probablemente mirar al mapa antes de salir.
Unos restaurantes y bares excelentes, incluyendo Los
Amigos que es muy hospitalario y orientado a música,
ofrece abrevaderos ideales para los viajeros hambrientos y para
ellos quienes quieren quedarse más tiempo, hay un hostal
y un camping acerca del pueblo.
La historia de Yunquera es muy interesante.
“Es muy segura la existencia de algunos asentamientos cristianos,
como Pereila, Porticate y la propia Yunquera antes de la llegada
de tropas berébes que se establecerán en su territorio
en el siglo VIII de C., dependiendo de la Kora o provincia de
Takurunna, cuya capital era Ronda.
Aparece citada en los textos de la conquista cristiana uno de
los lugares que capitulan tras la rendición de Ronda en
1485. Despues de la reconquista se permite la permanencia de los
musulmanes, mudéjares tanto aquí como en Monda,
Guaro, Casarabonela, Tolox, Ojén y Istán.”
La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación
es una de las mayores dimensiones de la Sierra de las Nieves y
está construida en 1505 en la zona más elevada del
casco urbano sobre los restos de la fortaleza islámica.
Vistas aún más dramáticas se pueden disfrutar
de El Mirador de Luis Ceballos, más o menos 8 kilometros
del pueblo.